Última actualización: 20.11.19

 

El cuarto de baño es en nuestro hogar uno de los lugares más utilizados en el día a día. Por eso, vale la pena dedicar un momento a buscar la manera de hacerlo acogedor, útil y, por qué no, darle mayor protagonismo. Desde reciclar un mueble, hasta cambiar su color, son varias las maneras en que puedes conseguirlo.

 

Los muebles son esos habitantes casi permanentes que ocupan nuestro hogar, lo hacen especial y dicen mucho acerca de quienes vivimos allí. Si hacemos un recorrido por la historia de los muebles que han logrado ganarse un sitio especial en el cuarto de baño, no podemos dejar de hablar del tocador, pues desde que se inventaron en egipto las cajas para almacenar los tintes que decoraban el rostro de las personalidades más influyentes de esta civilización, hasta nuestros días, los accesorios básicos de nuestro arreglo personal han estado situados en este espacio particular. Es por esto, que incluso existió una muestra histórica acerca de este mueble en el museo metropolitano de Nueva York hace algunos años.

 

¿Qué es un tocador?

De manera básica, un tocador es un mueble diseñado para tener a mano todos los accesorios necesarios para el arreglo personal. Desde los perfumes, hasta las cremas de uso diario deberían estar en él. Además, se caracteriza, en su mayoría, por contar con un espejo, en el que la persona que está llevando a cabo su arreglo puede observar el resultado.

Si hablamos del lugar en el que debería estar colocado este mueble, podemos decir que en general podría estar en cualquier sitio confortable para la persona y se elige de acuerdo a la luz, la practicidad, etc. Desde esta perspectiva, podría estar en la habitación principal, el baño, o incluso, cerca de la puerta principal del hogar.

En cuanto a su diseño, aunque puede ser tan básico como una mesa, también ha sufrido innumerables cambios de acuerdo a las tendencias de moda. Así, podemos observar tocadores fabricados en madera, plástico, acero, vidrio, etc. Con gran cantidad de cajones o con solo uno. En todo caso, el uso de un tocador siempre ha estado asociado a la modernidad y la elegancia. Por eso, es que darle importancia a este mueble podría hacer que tu baño tenga una apariencia muy diferente e interesante.

 

 

5 proyectos para darle mayor realce a tu tocador

 

1 – Recicla

Si no quieres invertir demasiado dinero en este tipo de proyectos, puedes recurrir a reciclar. Con frecuencia puedes encontrar en algún bazar un mueble que bien podría proporcionar un área de almacenamiento para tus objetos de baño. Bastará con aplicar un proceso de lijado y pintura para dejarlo como nuevo. En este caso, elegir con cuidado el tipo de pintura, color y estilo serán los detalles que le darán protagonismo. Si tu hogar es moderno y minimalista, procura elegir un mueble con líneas sencillas y una pintura de acabados uniformes y tonos neutros. Si buscas un poco de luz, los tonos amarillos pastel o verdes pueden agregar frescura.

 

2 – Para compartir

Si no sabes qué tocador comprar y tienes que compartir con tu pareja el momento del arreglo personal, entonces lo ideal sería darle a cada uno su espacio, para que pueda llevar a cabo esta rutina cómodamente y organizar sus artículos como mejor convenga. En estos casos, vendría muy bien contar con un tocador de dos grifos, por mencionar alguna idea. De esta forma, tendréis ambos el acceso al agua necesaria para asearse y no tendréis que tomar turnos para ello. De forma que la rutina diaria se agilizará requiriendo menos tiempo. También, convendría proporcionar a cada uno la posibilidad de mirarse al espejo de forma independiente. Para que la distribución sea equitativa y no tengas problemas de espacio, puedes elegir algún mueble que tenga áreas de almacenamiento tanto superiores como inferiores.

 

3 – Conservando la simpleza en baños secundarios

Si tienes un baño adicional en el hogar, puedes proporcionar comodidad a tus invitados cuando te visiten. Para un proyecto de este tipo, puedes optar por un mueble tocador sencillo, pero no por eso con menos personalidad. Puede ser que incluso sea pequeño, pero lo suficientemente espacioso como para que puedan colocarse algunos artículos en su superficie por un breve momento. Este puede verse muy bien con pequeños detalles decorativos y cuidando que no falte una bonita toalla, buena iluminación y por supuesto un espejo.

 

 

4 – Ampliando la perspectiva

Si tienes un baño muy pequeño, probablemente ya te diste cuenta de que es común percibir una sensación de aislamiento al estar adentro. Esto puede resolverse eligiendo un tocador de líneas rectas que se camuflan un poco con las paredes. Aquí lo más importante será concentrarse en la elección del espejo, que de preferencia deberá ser muy amplio. Si estás en la posibilidad de cubrir toda una pared con el, lograrás darle una mejor perspectiva al baño y crear la sensación de que las paredes están más lejos y por lo tanto la habitación es más grande.

 

5 – La impresión que provoca lo inesperado

Si lo que buscas es darle un toque aún más impresionante a tu tocador, entonces podrías optar por darle un giro inesperado. Si esta idea te agrada, entonces simplemente rompe las reglas clásicas y elige para tu tocador cualquier elemento que tengas a mano. Si te agrada la naturaleza, podría ser una buena idea salir a buscar un par de hermosos troncos de árboles caídos. Estos podrían ser una interesante base para fijar una placa de mármol o resina traslúcida sobre ellos. Para el lavabo, puedes buscar algún cuenco de cerámica y así tendrás un diseño exclusivo. También puedes pintar el mueble de tu tocador con un color poco tradicional como podría ser el rojo o una combinación multicolor. 

Otra buena idea para quienes disfrutan de las figuras geométricas es crear patrones o elegir muebles inspirados en esta tendencia. En cualquier caso, lo más importante es que sumes elementos que al mismo tiempo te proporcionen belleza y puedan hacer más cómodo tu arreglo personal cada día.