Última actualización: 19.09.19

 

Tal vez pienses que el uso de un perfume es un procedimiento intuitivo que no merece de mayores indicaciones, pero te equivocas. Existen varios errores que comentemos al momento de aplicar un perfume sobre nuestro cuerpo, razón por la que el aroma no logra acompañarnos todo el día a pesar de que adquiramos un producto de diseñador.

 

Los perfumes son esencias empleadas por miles de personas a nivel mundial que aplicamos en distintas partes de nuestro cuerpo con el propósito de oler bien y, en cierto modo, destacar en nuestro entorno. Hay quienes gustan de usar aromas diferentes durante la semana, mientras que otros seleccionan una fragancia y pueden llegar a utilizarla diariamente por el resto de sus vidas, convirtiéndola en una especie de sello personal.

Si algo es cierto, es que el uso de los perfumes puede variar radicalmente según el país en el que te encuentras. En este sentido, puede influir significativamente el clima de la región en la que vives, ya que existen perfumes con un aroma cálido y otros mucho más frescos. Asimismo, dependiendo del continente puede haber algunas costumbres bastante arraigadas con respecto a  la cantidad a aplicar.

Por ejemplo, en Asia se acostumbra a usar poco perfume y preferiblemente aromas dulces y bastante suaves, debido a que es una cultura muy conservadora. Sin embargo, en Europa no es de extrañar pasar por el lado de una persona y percibir un aroma cálido e intenso desde tempranas horas de la mañana. Como podemos percibir, son muchos los factores que influyen al momento de utilizar un perfume, por lo que más que un marketing globalizado, podríamos decir que se trata de un tema de gusto personal, pero focalizado en la cultura del comprador.

Es un hecho que existen muchas diferencias con respecto al tipo de aroma o cantidad a aplicar. No obstante, hay un aspecto en el que todos los usuarios coinciden y es el de lograr extender el aroma de la fragancia para que perdure todo el día.

 

¿Te estás aplicando tu perfume correctamente?

Cuando las personas adquieren un perfume desean que al aplicar dicho producto su aroma perdure el mayor tiempo posible. Sin embargo, la falta de conocimiento acerca de cómo utilizarlo puede ser una limitante para lograr dicho objetivo. En este sentido, son muchos los factores que pueden llegar a influir, siendo el caso de algunos errores comunes que cometemos inconscientemente y que trataremos de esclarecer.

 

 

Adquirir un perfume sin probarlo

Es importante que tengas presente que la química de tu piel es única y te define como individuo, por lo que al combinarse con el perfume aplicado generará una variación en el aroma del producto. Así que lo recomendable es probar la fragancia antes de adquirirla, puesto que en el envase tendrá un aroma diferente que al entrar en contacto con la piel.

Esta misma teoría aplica al momento que percibimos un aroma agradable en otra persona y decidimos comprar ese producto para oler igual. Debemos tener presente que debido a la reacción química anteriormente explicada, lo que huele bien en otros no necesariamente olerá bien en ti. Por esta razón, es necesario ser cuidadoso durante el proceso de selección en el que determines cuál es el mejor perfume (En este enlace puedes encontrar algunas opciones de compra) para ti. 

 

Menos es más

Para que el aroma perdure todo el día hay quienes aplican grandes cantidades de perfume en diferentes áreas de su cuerpo, pero esto es un grave error. Al hacerlo, lograrán intensificar el aroma durante algunas horas, lo que puede llegar a ser molesto para los demás, que podrán percibir tu fragancia en la distancia.

Así que, si deseas que tu perfume no pase desapercibido y que todos lo noten, pero de una manera moderada, existe un truco que te será de gran ayuda. Sólo deberás hidratarte con tu loción habitual y sobre ella aplicar el perfume. Está comprobado que de esta forma se alarga la duración de la fragancia.

 

Frotar el perfume

Por lo general las personas al aplicar el perfume, por ejemplo, en el área de las muñecas acostumbran a frotarlo con el propósito de esparcir mejor el producto por la piel. Esto es incorrecto. Al realizar la acción de frotar estamos rompiendo la construcción química del perfume y por ende, restándole tiempo de duración a su aroma.

 

No todos los sitios son adecuados para almacenar el perfume

Para almacenar nuestros perfumes es importante tomar en consideración algunos factores que pueden llegar a influir en la estructura de composición con la que ha sido fabricada la fragancia. Hacemos referencia a la temperatura de la habitación, que no debe ser muy elevada, así como también la exposición a la luz solar, evitando en lo posible que los rayos solares entren en contacto directo con el envase.

 

 

Un olor para cada ocasión

Cambiar diariamente de fragancia puede ser una opción bastante arriesgada, ya que hay quienes piensan que una vez encontrado un producto que realmente se adapte a tu química corporal lo ideal es seguir usándolo para personalizar tu aroma.

De igual manera, otras personas son partidarias de cambiar de perfume con el inicio de cada estación, lo que es un concepto bastante conservador, según los lineamientos de marketing actuales. En este sentido, la industria del perfume apuesta por el uso de un aroma diferente para cada ocasión, animando a los usuarios a oler diferente cuando así lo deseen. Así que la decisión es completamente personal, siempre y cuando respetes el correcto uso del perfume para que el aroma perdure.

 

El tiempo de duración de la fragancia es estándar, no eterno

Es necesario que tengas presente que el tiempo de duración del aroma variará en función al nivel de concentración de la fórmula del producto. Por ejemplo, si te aplicas perfume la permanencia del mismo será de un máximo de 16 horas debido a su intensidad. Por su parte, el olor del agua de colonia te acompañará por tres horas, mientras que el agua de perfume tiene un promedio de seis horas.