Última actualización: 19.09.19

 

Plancharse el pelo es una actividad bastante popular, sin embargo, la mala realización del planchado y no saber cómo utilizar correctamente una plancha de pelo pueden ser causantes de daños graves a tu cabellera. Por esa razón, es necesario tomar precauciones al utilizar este artefacto.

 

Pocas son las mujeres que no se han planchado el pelo al menos una vez en su vida. Muchos hombres también dan forma a su cabellera larga utilizando este artefacto. No obstante, a pesar de la fama de esta actividad y lo común que se ha convertido, la falta de información no debe tomarse a la ligera y cómo utilizar una plancha de pelo correctamente debe ser algo que todo el mundo sepa antes de intentar alisar o dar forma a los mechones. De lo contrario, es posible obtener muy malos resultados.

Existen los extremos, y hay quienes dicen que las neuronas pueden quemarse por el constante uso de la plancha, pero esto, además de ser imposible, no tiene más base que simplemente causar pánico. También están las personas que alegan que usar la plancha no causa daños de ningún tipo, pero esto tampoco es del todo cierto.

 

¿Existen daños?

Sí, por supuesto. El uso frecuente de la plancha a temperaturas excesivas puede provocar daños. El problema se da cuando la corteza queda expuesta, junto a las capas internas de cada hebra de cabello. Esto provoca la ruptura de la superficie de protección que el pelo naturalmente posee.

Este riesgo, a diferencia de ciertas preocupaciones que tiene la gente, sí ha sido demostrado por institutos especializados.

 

 

¿Qué dice la gente y los expertos?

Las personas mediante encuestas de todo tipo han demostrado en diversas oportunidades que su mayor preocupación es la salud del cabello cuando se realizan un planchado de pelo, mientras que otras se preocupan en cosas más banales como la duración del peinado, por ejemplo.

Entonces, ¿por qué no se busca más información al respecto? Pues, muchas veces, las personas confían que comprando planchas profesionales o de marcas muy reconocidas, los daños no se dan. No obstante, sin importar que compres la mejor plancha de pelo del momento siempre estarás expuesto a ciertos riesgos, a menos que sepas prevenirlos.

Esto lo confirma el IDM de Madrid, quien al explicar cómo trabaja una plancha ha declarado que el pelo se vuelve más manejable porque el calor del artefacto rompe la estructura interna del cabello. Ahí es cuando la plancha realmente hace su trabajo, y al aplicar presión y moverla, se pueden conseguir formas específicas como rizos o un cabello liso.

Pero más allá del aspecto del cabello, el pelo pierde nutrientes, vitaminas y proteínas por la ruptura de la estructura de las hebras, quienes pierden su sello protector. Esto puede notarse después del planchado.

¿Notas cómo, la mayoría de las veces, botas bastante cabello después de usar la plancha? ¿Y que a pesar de que tengas un peinado increíble, el planchado hace ver el pelo un poco más opaco? Pues estas cosas unidas a la textura reseca y a la debilidad de las hebras son los indicadores del daño.

José Carlos Moreno, miembro de la AEDV, llega a advertir que la pérdida de cabello crónica, conocida como alopecia, puede ser propiciada por el uso excesivo de estos artefactos. Y, si ya eres propenso a la calvicie y a la caída del cabello, esto puede adelantar su aparición.

 

¿Puede evitarse el daño?

Pues es bastante posible reducir el daño que causa la plancha de pelo y revertir los efectos negativos también, siempre y cuando plancharte el cabello no sea una actividad que hagas diariamente y con temperaturas extremadamente altas.

Ten en mente que, sin importar qué hagas para intentar salvar tu cabellera, si sometes a tu pelo a este proceso cada día, llegará un momento en el que ya no aguante más; y pagar tratamientos dermatológicos y capilares puede ser bastante costoso. Por esa razón, es mejor prevenir, pero ¿qué puedes hacer?

 

Antes del planchado

Usa champú hidratante y lava muy bien tu cabello. Esto revitalizará tu cabellera y la tendrá fuerte y preparada para el planchado.

Al lavarte el cabello, asegúrate de deshacerte de todo residuo de productos y de quitar el sebo del cuero cabelludo. Si el cabello está muy limpio, será más sencillo que la plancha haga su trabajo, por lo que se necesitarán menos pasadas y menor temperatura.

Además de eso, seca bien tu pelo, ya sea con toalla o al aire. Es posible usar un secador, pero no es recomendable exponer el cabello al calor si después lo someterás al planchado. No uses la plancha sobre el cabello mojado, podrías quemarlo y resquebrajarlo con más rapidez.

 

 

Durante el planchado

Utiliza, preferiblemente, planchas de placas de turmalina o de titanio. Estas planchas son consideradas profesionales y te darán el alisado que buscas con menor cantidad de pasadas. La primera es especialmente recomendada para pelos finos y delicados, por lo que el cuidado a tu cabello será mayor.

Regula la temperatura lo más baja que realmente necesites para cumplir tu propósito. Si no es necesario llegar a una temperatura muy alta, no lo hagas, tu cabello te lo agradecerá. Además de eso, regula tú el calor e intenta no usar planchas en las que no puedas controlar la temperatura.

Agarra secciones de cabello no muy grandes, para que no debas pasar una y otra vez la plancha. Intenta que la cantidad de cabello que agarres logre alisarse con muy pocas pasadas. Siempre se necesitará un retoque pero, para hacerlo, espera que los mechones se enfríen, dándoles tiempo de descansar.

 

Después del planchado

Cuando ya estés listo, entonces solo toca cuidarte tu cabello. ¿De qué manera lo harás? Es muy sencillo.

En el momento en el que el planchado se pierda después de horas o días, lava tu cabello nuevamente con champú hidratante y aplícate productos reparadores como sueros, ampollas y mascarillas. Busca artículos revitalizantes, fortalecedores e hidratantes.

Además de eso, espera un tiempo prudencial antes de volver a plancharte el cabello. Mientras más natural esté tu pelo, más saludable se encontrará. No obstante, no es necesario que jamás vuelvas a pisar una peluquería, solo basta con no llegar a los extremos y saber que el planchado debe ser cosa ocasional y no diaria.