Última actualización: 12.11.19

 

Es muy común que el mueble junto a nuestra cama sea una mesita de noche en donde colocamos un libro, una lámpara, los pendientes que nos quitamos para dormir, etc. Pero, esto no es necesariamente una regla que se deba cumplir. Para muchos, la elección ideal para este lugar debería ser un tocador.

 

En nuestra habitación, procuramos colocar los muebles que nos ayudan a sentirnos cómodos y a organizar nuestras pertenencias. Partiendo de este punto de vista, entonces podemos decir que no hay una regla escrita con respecto a los muebles que deberían estar dentro de la habitación y mucho menos cuál es el mueble que se tiene que colocar junto a nuestra cama.

 

¿Quieres decirle adiós a la mesita de noche?

Puede ser que ese pequeño mueble junto a tu cama no llene del todo tus expectativas porque, al final, resulta ser tan reducido en capacidad que no puedes guardar todo lo que quieres tener a mano al despertar. Además, quizá te resulte familiar el hecho de que, entre el reloj despertador, el libro o la revista que acostumbras leer cada noche, el móvil, el bolso, las gafas, etc., Más de alguna de tus pertenencias no encuentra otro sitio mejor que el suelo. Y cada mañana es un problema organizar estas cosas y tenerlas listas para enfrentar el nuevo día. La solución ante esta situación, puede ser hacerte con un mueble más grande y el que a muchos les ha resuelto el problema es un tocador.

 

¿Por qué un tocador?

Bueno, la razón principal por la que un tocador podría ser una buena opción para colocar junto a la cama es porque en primer lugar, su superficie es por definición más amplia, duplicando generalmente la de una mesita de noche. Entonces, dispones del espacio suficiente para colocar y tener a mano muchas más cosas. 

Por otra parte, los tocadores que están diseñados para ser utilizados fuera del baño, por ejemplo, tienen un hueco central amplio debajo de la tabla superior. Este permitirá que la persona se siente y sus piernas queden debajo de la mesa. De tal manera, que puede hacer las veces de un pequeño escritorio. Siendo así, podrías tener la comodidad de colocar una silla para los fines prácticos que mejor convengan. Podemos concluir, que por unos cuantos centímetros más en un mueble junto a tu cama, podrías tener un abanico muy amplio de posibilidades para usar este espacio de la forma que mejor te parezca.

Finalmente,  también hay que mencionar que cuenta con cajones en donde puedes guardar tus pertenencias. Por este motivo, este sitio será muy apropiado para que también puedas llevar a cabo tu arreglo personal cada día con comodidad. Así, podrías colocarte las joyas que complementen tu atuendo, aplicar tu perfume favorito, e incluso, maquillar tu rostro sin tener que salir de tu habitación.

 

 

Algunas recomendaciones

Ahora que lo has pensado mejor y que la idea te ha parecido práctica, quizá te ayude tener en mente algunas recomendaciones al momento de organizarlo, para que al incluir este elemento en tu habitación sea un éxito y pueda cumplir con el propósito que te has planteado para el.

 

Altura del espejo

Debido a que el espejo es una parte fundamental del tocador, lo mejor es estudiar la manera como deberás colocarlo. Así podrás observar tu arreglo en detalle y con  comodidad. No importa si se trata de un espejo muy grande o uno pequeño, lo que debes tomar en cuenta es que, al colocarlo, el espejo esté completamente frente a ti cuando te encuentres sentada. Así, de acuerdo al tamaño del espejo que elijas, siempre busca que tu rostro quede en el centro. Si lo consideras necesario, puedes complementar con algún espejo pequeño para afinar detalles.

 

Elige el mejor asiento

Lo ideal en un tocador para tu habitación es que se complemente con una silla, puesto que así puedes llevar a cabo tu arreglo personal de forma cómoda e incluso realizar ciertas actividades que no necesariamente tendrían que estar relacionadas con tu belleza. Por ejemplo, puedes organizar tu bolso, para llevar al día siguiente lo que necesitas o hacer tu balance de gastos del día.

Si bien, cualquier silla podría ser útil, si buscas darle mayor elegancia al tocador y regalarte comodidad, puedes inclinarte por elegir una silla acojinada y tapizada. Incluso, podría contar con brazos. En el caso de que este tipo de asiento no sea lo tuyo, también podría ser una buena idea el pensar en un taburete. Estos los puedes encontrar en formatos cuadrados y modernos, pero también redondos u ovalados. Simplemente busca que sea cómodo y combine con el tocador.

 

 

La organización

Al tratarse de una superficie más grande que la de una mesita de noche, también puedes utilizar este espacio para agregar un toque decorativo para tu habitación. Dependiendo de tu personalidad, puedes optar por un bonito arreglo floral, una escultura, la fotografía de un ser querido o un objeto que sea de tu mayor aprecio y que necesita un espacio especial. Se trata de que aquello que coloques aquí exprese algo acerca de tus gustos personales. Recuerda que es un espacio individual en el que deberías sentirte agusto.

También, elige con cuidado lo que puedes tener a la vista y aquello que es lo que más necesitas. Encontrarás artículos muy lindos que pueden ser útiles para tener a mano tus aretes, collares y otros accesorios. Probablemente tu perfume favorito o tu crema de uso frecuente también debería estar en el tocador. Otros objetos como tu plancha alisadora o peines pueden estar en él, pero preferentemente busca que queden almacenados en un cajón. Así, los tendrás lejos del polvo que puede dañar sus mecanismos.

 

No olvides la iluminación

Algo que no puede faltar en el mejor tocador es la luz, pues será indispensable para que puedas maquillarte o llevar a cabo las labores que decidas. Asegúrate de proveerte de alguna lámpara o de alguna fuente de luz que pueda aclarar este sitio tan especial. Las opciones son muy variadas y en el mercado puedes adquirir desde espejos con iluminación LED a base de pilas, hasta sets de luces adheribles para colocar en el espejo y que pueden hacer que se vea espectacular.