Última actualización: 20.11.19

 

La cosmética natural sigue ganando espacio, pues millones de mujeres reconocen la importancia de cuidar su piel con productos naturales y sin aditivos químicos que puedan causar irritación o algún daño a largo plazo. En este sentido, la popularidad de las aguas micelares como el cosmético todo en 1 favorito de las mujeres, ha aumentado la inquietud de algunas usuarias por preparar su propia agua micelar casera. Sigue leyendo para que aprendas cómo hacerlo sin gastar mucho dinero. 

 

Si estás aquí es porque, seguramente, ya has usado el agua micelar o has escuchado de sus nobles propiedades. Pero, si no es así no te preocupes, aquí haremos un resumen acerca de este producto para que lo conozcas mejor.

El agua micelar surgió en Francia desde hace décadas y su principal uso era en el ámbito hospitalario para la limpieza de quemaduras. Sin embargo, sus propiedades fueron reconocidas en el mundo de la cosmética para ser utilizado como un desmaquillante y limpiador muy completo para el rostro, pues también es capaz de hidratar y nutrir la piel.

El secreto de este producto son las micelas, moléculas que tienen una parte soluble en agua y otra soluble en lípidos. Es justo esta dualidad la que le da la propiedad al agua micelar de poder encapsular y disolver la suciedad e impurezas de la piel sin causar irritaciones, pues no es para nada abrasiva. 

Por esta razón, actualmente las principales marcas de cosméticos en el mundo tienen su propia agua micelar, combinada con otros componentes para ofrecer fórmulas especializadas destinadas a cada tipo de piel. Es así que existen productos para la piel normal, seca o grasa, convirtiendo a este cosmético en el indispensable para cada mujer y maquilladores profesionales. 

En consecuencia, la cosmética natural también ofrece la posibilidad de crear tu propia agua micelar con pocos ingredientes que, además de naturales, son muy baratos y fáciles de adquirir en cualquier tienda especializada. Así que si te animas a preparar agua micelar casera, continúa leyendo el paso a paso.

 

 

DIY Agua micelar

En Internet podrás encontrar tiendas especializadas para adquirir los ingredientes y preparar tu propia agua micelar, completamente natural y con las mismas propiedades que los productos de marcas comerciales.

A continuación, te mostramos los ingredientes y cantidades que necesitarás para hacer un agua micelar adecuada para pieles maduras.

10 ml de extracto de ginseng 

20 ml de glicerina vegetal.

20 ml de extracto de pepino.

30 ml de extracto de aloe vera.

70 ml de hidrolato de rosas

20 gotas de conservante natural (Sharomix)

Un bote de 150 ml con dispensador.

Ahora bien, como podrás ver el ingrediente que se usará en mayor cantidad es el hidrolato de rosas, una solución natural que tonifica y regenera la piel. Este componente es el más indicado para pieles maduras que necesitan hidratación profunda, además aportará al agua micelar una suave fragancia a rosas.

Por su parte, el aloe vera aportará sus propiedades calmantes, cicatrizantes y regenerativas para mejorar la salud de la piel, mientras que el extracto de pepino estimulará y refrescará la dermis. Adicionalmente, las acciones de antienvejecimiento, reafirmante y antioxidante las dará el ginseng, y la glicerina vegetal será la parte oleosa de la preparación micelar que ayudará a encapsular la suciedad para retirarla con facilidad.

Como ves, esta solución es muy completa y cumplirá su función de limpiar, hidratar y tonificar el cutis. 

 

Preparación

Al igual que ocurre en un laboratorio químico, debes comenzar por la esterilización de los utensilios, puesto que será indispensable para garantizar un proceso correcto en la elaboración de tus cosméticos.

Para el agua micelar, necesitarás una probeta o taza medidora, un envase amplio y un mezclador de cosmética. Ahora, debes seguir unos sencillos pasos para conseguir tu producto limpiador en poco tiempo:

1. Mide cada uno de los ingredientes, posteriormente, mezcla el hidrolato de rosas con el extracto de aloe vera y el de pepino con la espátula dentro del envase esterilizado.

2. Agrega después el ginseng y mezcla nuevamente, adiciona la glicerina vegetal y las 20 gotas de conservante. Remueve la solución hasta que se homogenice por completo.

3. Finalmente, la solución estará lista para envasar en el bote y empezar a usar en tu rutina facial. 

 

 

Una solución para cada tipo de piel

El efecto específico de las aguas micelares hechas en casa lo da la combinación de hidrolatos y extractos. En el caso de las pieles grasas o mixtas, el hidrolato más indicado es el de tomillo, que se debe mezclar con los extractos de cola de caballo, aloe vera, de aciano o granada, pues tienen altas propiedades reguladoras de sebo.

Para las pieles secas, el hidrolato de lavanda es el apropiado por ser un tonificante antibacteriano con un efecto cicatrizante. Para que esta agua micelar funcione aún mejor deberá incluir extracto de arroz, árnica o fucus que calman e hidratan la piel. 

En caso de querer preparar un agua micelar genérica que pueda usar cualquier mujer, indistintamente del tipo de piel que tenga, puedes utilizar 100 ml de hidrolato de rosas con 75 ml de aloe vera, mezclar con 20 ml de glicerina vegetal y agregar 4 ml de polysorbate 80. Este último es un emulsionante que permite estabilizar la mezcla, al mismo tiempo que retiene el agua para contribuir a las propiedades hidratantes del agua micelar. 

Al final de esta mezcla se agregan 20 gotas de conservante, del mismo utilizado en la fórmula para pieles maduras. 

Ahora bien, si tienes piel atópica, de la que se irrita con facilidad y se enrojece en ciertas áreas, lo mejor será preparar un agua micelar con hidrolato de manzanilla con extracto de algodón, avena o arroz. Esta combinación refrescará la piel y ayudará a mejorar la irritación, pues no es abrasiva. 

Con esta información, no nos cabe la menor duda de que en casa y con ingredientes totalmente naturales, podemos elaborar un producto que puede ser la mejor agua micelar del momento, pues será una fórmula personalizada, diseñada especialmente para tu tipo de piel y a la que puedes agregar diferentes componentes para potenciar su efectividad.