Última actualización: 02.06.20

 

El primer es la carta bajo la manga de los profesionales de la cosmética y, hoy día, el aliado de toda mujer para unificar e iluminar su rostro, logrando que el maquillaje se fusione mejor y dure más tiempo. Por ello, conocer cómo funciona es fundamental para aprovechar sus beneficios.

 

Existen ciertas rutinas para el cuidado de la piel que debemos seguir para que se mantenga limpia, fresca e hidratada. De esta manera, la tez estará preparada para las agresiones ambientales y del maquillaje aplicado diariamente. Esto quiere decir que, sin importar si usamos o no maquillaje, tendremos que mantener siempre acondicionada nuestra piel para que se vea lo más saludable posible.

Con referencia a este tema, hay quienes comparan el rostro con un lienzo en blanco, que debe estar preparado para que los óleos se integren a él. Lo mismo pasas al maquillarnos, ya que necesitamos que la piel esté lo más lisa posible para que la base se funda completamente. Así, evitaremos el efecto de acartonamiento y lograremos un acabado mucho más natural. 

En este sentido, el secreto mejor guardado de los maquilladores profesionales es el primer, también conocido en español como prebase. Se trata de un producto presente en la industria de la belleza desde hace décadas, que había sido olvidado y que actualmente ha cobrado gran popularidad. De hecho, podríamos decir que es un cosmético casi obligatorio en el neceser de cada mujer. Su uso es sencillo y bastante beneficioso. No sólo prepara la piel dándole uniformidad, cubriendo arrugas, cicatrices, manchas, enrojecimientos e imperfecciones, sino que también la protege.

 

¿Qué es y cómo ha evolucionado el primer?

El primer es un producto cosmético desarrollado con el propósito de acondicionar la piel del rostro, disimulando aquellas imperfecciones existentes que puedan interferir con la aplicación de la base.

Lo primero que debes tener presente es que el primer tenía una presentación de crema compacta de mediana densidad, que, al aplicarse, mejoraba significativamente la textura de la piel. Así, se creaba un efecto de volumen y uniformidad para una piel completamente lisa. De hecho, su uso estaba reducido a personalidades de la televisión y/o del mundo del cine.

Con el paso del tiempo, la fórmula original sufrió algunas modificaciones, con el propósito de dirigirla al usuario promedio, que no está expuesto a las luces de un set. En este sentido, el primer comenzó a ser un poco más ligero. Así, no se sobrecargaba la piel al aplicar posteriormente la base, sombras, contornos, rubor, delineador, labial y máscara de pestañas.

Actualmente, conseguimos una gran variedad de primers en el mercado, ya sea de tipo líquido, en crema compacta, spray, barra o serum. Lo mejor de todo es que los fabricantes se han dado a la tarea de estudiar las necesidades de los distintos tipos de piel, lo que les permite crear fórmulas específicas para tez grasa, seca o mixta. Adicionalmente, también son enriquecidos con antioxidantes o compuestos que ayudan a eliminar la grasa acumulada. Sin embargo, debes tener presente que no es un tratamiento, sino un producto que protege y prepara tu piel.

Tipos de primers

El primer no sólo se utiliza para que la base se funda correctamente a la piel creando una apariencia uniforme. Su función va mucho más allá, ya que permite que tanto la sombra como el labial se fijen mejor y por un lapso de tiempo más prolongado. De esta manera, el acabado de nuestro maquillaje se mantendrá intacto todo el día sin que haya que retocarlo constantemente o preocuparse por el molesto brillo, que generalmente aparece en la zona “T”. Para que esto sea así, necesitarás conocer bien tu rostro y los tipos de primer existentes.

Por ejemplo, puedes aplicar un mismo primer en la barbilla, nariz y frente, que son las áreas de mayor problemática debido a que se genera mucho brillo en ellas. Claro está, tendrás que verificar que su composición sea la correcta para tu tipo de piel. Por su parte, para el contorno de los ojos y de la boca, encontrarás primers que rellenan las características arrugas que se forman en dichas áreas.

Además, están los productos dirigidos a los párpados, que son mucho más ligeros, pero proporcionan mayor fijación de las sombras, mientras que la prebase para los labios supone una mayor hidratación.

De hecho, si consigues la combinación de primers adecuada para tu piel y deseas lucir un look natural, con luminosidad y saludable, podrás optar por no aplicar más maquillaje. Verás que, al final del día, tu rostro conservará dicha apariencia fresca y sin brillo.

 

Aprovecha al máximo tu primer y aplícalo como lo hacen los profesionales

Si es la primera vez que vas a aplicar un primer, seguramente tendrás muchas dudas acerca de cómo hacerlo de forma correcta sin desperdiciar el producto y obteniendo el resultado esperado.

Lo primero que debes saber es que aplicar el producto con los dedos, aunque parezca bastante práctico, suele ser un error. Recuerda que nuestras manos tienen bacterias, que se fusionarán con la prebase y terminarán esparcidas por todo tu rostro. Lo ideal es tener un set de brochas que se adapten a las diferentes áreas en las que planeas aplicarlo. Igualmente, puedes usar un beauty blender, esto es, una esponjilla con una peculiar y ergonómica forma ovalada, que te ayudará a tener un acabado mucho más profesional y perfecto.

Una vez que tengas a mano cualquiera de estas herramientas, sólo necesitarás un par de gotas del producto para comenzar la aplicación. Distribuye el primer desde la parte central del rostro y finaliza con los pómulos, pero aplícalo a toques muy suaves para que se funda mejor y no se forme una capa gruesa. Refuerza las áreas que consideres necesarias, pero no olvides que debes conservar una apariencia uniforme. Después, deberás dejar reposar unos minutos el producto antes de colocar la base.

Conoce los primers de mayor popularidad

Primers hay muchos, pero no todos gozan del mismo nivel de popularidad debido a su efectividad al ser aplicados. Toma nota de los siguientes productos, ya que son considerados los mejores primers del 2020.

Can’t Stop Won’t Stop, de la marca Nyx Cosmetics y Superprimer de Clinique prometen dejar tu rostro con un tono mate, uniforme y sin brillo por 24 horas. Por su parte, Backstage, de la casa Dior, está dirigido al área de los ojos para una mejor fijación de las sombras. Météorites, de Guerlain, le imprimirá la luminosidad que tu rostro necesita gracias a su fórmula de perlas perfeccionadoras. Finalmente, tus labios estarán más hidratados y coloridos todo el día gracias a Prep+Prime Lip, de MAC.

 

 

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