Última actualización: 23.10.19

 

El arreglo personal antes de salir de casa es una tarea habitual y tener a mano todos los artículos necesarios para llevar a cabo dicha rutina puede reducir el tiempo que destinamos a esto. Además, si los colocas bellamente en un sitio apropiado, incluso puedes tener un espacio decorativo y práctico.

 

Tener un hogar acogedor y funcional no tiene que costarte demasiado dinero. Solo bastan algunas ideas prácticas y hacerte con unos pocos muebles, para que un pequeño espacio sin usar se transforme en un sitio en donde puedas llevar a cabo algunas tareas diarias de forma confortable. Nos referimos en forma particular al momento que dedicas a estar listo para salir de casa y si eres mujer, esto seguramente implica aplicar un poco de maquillaje en zonas estratégicas de tu rostro para acentuar tus mejores rasgos.

Comencemos por reconocer que, a pesar de que el lavabo es un sitio muy común en donde llevamos a cabo nuestro arreglo personal, no es el lugar más cómodo. A veces el espacio es insuficiente, los cosméticos terminan mojándose y la tarea de sacar y volver a guardar debidamente los implementos toma más tiempo del que hubieses deseado.

 

Eligiendo los muebles correctos

Si bien, puedes ir a por un tocador a una mueblería y solicitarlo de esta manera, lo cierto es que basta con que el mueble se adapte a lo que buscas, para que cubra con tus expectativas. Antes de adquirir un mueble de este tipo, valdría la pena que te formules las siguientes preguntas:

 

 

  • Qué objetos necesito diariamente para mi arreglo personal

 

En este punto, hay que revisar si se trata de la plancha, el secador, los cosméticos, cepillos especiales, perfume, etc. Trata de hacerte una idea del tamaño de cajón en donde podrás almacenar todo esto, con la finalidad de buscar un mueble que te ofrezca la posibilidad de guardar todo y de forma organizada. Además, hay que considerar que generalmente, un tocador necesita una superficie lo suficientemente amplia como para colocar sobre ella todo lo necesario durante el arreglo personal, como podrían ser cremas, barras de labios, brochas y otros.

 

 

 

  • ¿Qué espejo es el más útil?

 

Para estar al tanto del resultado de cada uno de los pasos de los que se compone nuestra rutina diaria de arreglo personal es indispensable contar con un espejo. Las dimensiones del mismo serán las que tu consideres que pueden ser las indicadas. Hay personas que con observar su rostro tendrían suficiente, aunque una visión periférica no estaría mal. En este sentido no hay reglas específicas que seguir para elegirlo. Lo importante es que tengas la comodidad suficiente para percibir en el reflejo lo que quieres ver. 

Quizá la manera más fácil de decidir qué tipo de espejo necesitas esté basada en el nivel de detalle de tu arreglo. Generalmente las mujeres necesitan algún tipo de aumento, que les ayude a aplicar con mayor precisión el maquillaje en los ojos, cubrir imperfecciones y delinear sin errores. En estos casos, podrías buscar uno que sea doble, con una sección sin aumento y que en su cara posterior agregue un reflejo con aumento.

Por otra parte, la iluminación es importante. Si cuentas con una fuente de luz natural en el espacio que tienes destinado para el tocador, no será indispensable, pero si tu arreglo personal lo llevas a cabo a una hora muy temprana de la mañana, entonces sí que es necesario que te prevengas con una fuente artificial de iluminación, para evitar las sombras durante la aplicación del maquillaje. En este sentido, también hay espejos con iluminación integrada o puedes hacerte con una bonita lámpara.

 

 

  • ¿Cómo será el taburete o el asiento del tocador?

 

Puede que termines de arreglarte en tan solo un par de minutos, pero si deseas agregar mayor comodidad, e incluso la posibilidad de utilizar el tocador para otras actividades como la de escribir cómodamente una nota, o bien, para que te sientes a planear y organizar tu día, lo mejor es incluir en el tocador un asiento. Este puede ser desde una sencilla silla, un taburete cómodo o hasta un elegante sofá para una persona.

Es un hecho que al menos estos tres elementos principales del tocador deben combinar de manera armoniosa entre sí. Lo ideal es que planees la manera como los tres se verán en conjunto, si es que tendrás que adquirirlos por separado. Principalmente analiza las dimensiones, ya que no te servirá adquirir un taburete demasiado alto, que no te permita estar cómoda ante el espejo.

 

 

Organiza tus objetos

Una vez que tienes la base de tu tocador, es decir el espejo, taburete y mueble principal, ahora corresponde organizar los objetos. Aunque la superficie del tocador puede ser amplia, no es lo apropiado dejar todo a la visa. Esto es, principalmente porque además de que se vería desordenado, algunos productos querás mantenerlos lejos de la luz, para que no se deterioren, como sucede con los perfumes. También, algunos electrodomésticos como las planchas alisadoras o los cepillos eléctricos es mejor que estén lejos del polvo, pues podría introducirse en sus mecanismos haciéndolos fallar con el paso del tiempo.

En este paso, puede serte de gran ayuda el contar con algunos organizadores para cosméticos. Si tu tocador incorpora en su diseño un cajón, puedes distribuirlo por secciones con separaciones. La idea es que al abrirlo, sepas exactamente qué coger y en dónde volver a colocarlo al terminar.

Sobre el tocador, deja solo aquello que cumpla con las siguientes características: Que sea indispensable tener a la vista y que sea decorativo. Recuerda que al tratarse de la superficie del tocador, será inevitable tener que pasar un paño para hacer la limpieza y no querrás tener que mover demasiados objetos.

 

Complementos

Algo que puede ser de gran importancia para complementar el mejor tocador (En este enlace encuentras varios productos para analizar) es un enchufe. En el caso de que no cuentes con este, en el sitio en el que quieras colocar el mueble, valdría la pena que consideres la posibilidad de montarlo. Te evitará molestias, como tener que ir a por un extensor cada vez que necesites conectar la plancha alisadora o el cepillo eléctrico.