Última actualización: 12.11.19

 

La protección contra los rayos solares pasó de ser un mito a convertirse en una necesidad palpable, especialmente con el aumento de casos de cáncer de piel que no distinguen sexo, edad ni condición social. Por ello, queremos hablarte de los errores que podemos cometer al usar la crema solar con la intención de que aprendas a aplicarla correctamente.

 

Durante años hemos creído que usar crema solar se limita únicamente al verano, para ir a la playa, la piscina o salir al campo, pero la realidad es abrumadora cuando especialistas y estudios científicos dejan saber que hasta en los días más nublados es necesario utilizar crema protectora para el sol. 

Esta misma concepción errónea sobre el uso de la crema solar ha incidido en que sigamos cometiendo las mismas equivocaciones en la aplicación de los productos dermatológicos, diseñados para la protección de la piel. 

En primer lugar, es importante entender que la protección contra los rayos solares debe formar parte de nuestra rutina diaria, si usamos maquillaje o no, pero todos los días antes de salir de casa o en camino al trabajo, la tienda o al parque, debemos aplicar crema solar en el cuerpo, especialmente en las áreas más expuestas. 

Ahora bien, podemos resumir los errores más comunes que cometemos en 5 partes, así que, continúa leyendo para descubrir si también te has equivocado todos estos años. 

 

1. Elección del FPS

Para saber de qué va este aspecto, es necesario explicar que las cremas solares se clasifican de acuerdo al nivel de fotoprotección solar que ofrecen, por ello es común ver productos que tienen la nomenclatura FPS acompañada de diferentes dígitos que pueden ser 15, 20, 25, 30, 50, 50+, entre otros. Esta numeración indica el tiempo que tarda en aparecer un eritema (enrojecimiento) en la piel cuando se está expuesto al sol. De esta forma, podemos entender que una crema solar de FPS 15 significa que si te expones directamente al sol usando este producto, y según tu tipo de piel, pueden pasar 15 minutos antes de que empiece a tornarse roja. 

Ahora bien, esto no significa que usar una crema con un FPS mayor te permitirá estar más tiempo bajo al sol sin sufrir consecuencias, la verdad es que te ayudará a proteger tu piel contra las quemaduras directas durante un tiempo estimado, pero no estás exento de otros efectos derivados de la exposición a los rayos UVA. 

 

 

2. Cantidad de crema solar

Aunque tengas la mejor crema solar (Puedes encontrar aquí algunas opciones de compra) del mercado debes saber que es necesario usar una cantidad mucho mayor de la que aplicamos comúnmente, pues según la recomendación de los dermatólogos se deben colocar 2 mg de crema por centímetro cuadrado de piel, lo equivalente a una mano llena de producto en cada aplicación. Además, se estima que después de media hora, una o dos horas, se debe retocar la crema, dependiendo también de factores ambientales y corporales como el calor, exposición al agua y la sudoración.

Por ende, como sabemos que es muy poco probable que te apliques tal cantidad de crema, se recomienda entonces usar un protector con un factor superior a 30 para asegurar un poco más de protección hasta la próxima aplicación. 

 

3. Usar protector media hora antes de la exposición al sol

Por años, en las etiquetas de las cremas solares se ha especificado que la aplicación del producto debe ser media hora antes de la exposición directa al sol. Sin embargo, un grupo de dermatólogos de la Universidad de Málaga y pertenecientes a la Academia Española de Dermatología y Venereología han demostrado que la efectividad del protector solar se consigue hasta 5 minutos después de su aplicación. Hacerlo en este lapso de tiempo evita que el producto quede impregnado en la ropa cuando vamos a la playa o a la piscina, y provee mayor protección a las partes del cuerpo expuestas por más tiempo.

 

4. Aplicar en la cara la misma crema solar que en el resto del cuerpo

Es importante destacar que la piel del rostro tiene ciertas características como la oleosidad, tendencia acnéica y otros factores que se pueden alterar con el uso de un protector solar convencional dependiendo del tipo de piel. Es por ello que, aunque el principio activo y finalidad de la crema solar son los mismos, se recomienda utilizar un producto especializado para el rostro y que responda a las necesidades según el tipo de piel. Si bien, esto significa un gasto adicional, se debe observar como una inversión para nuestra propia salud dermatológica.

 

 

5. No protegerse del sol durante los días nublados

Muchas personas todavía creen que los rayos del sol solo hacen daño cuando el cielo está despejado, así que en los días nublados ni siquiera usan protector solar. Pero, esto no es cierto. La radiación ultravioleta afecta todos los días sin importar las condiciones climáticas ni la época del año, pues los especialistas estipulan que el 80% de estos rayos logran penetrar en la nubosidad, haciendo imperante el uso de crema solar todo el tiempo. En este sentido, durante un día frío, lluvioso y gris, puedes aplicar protector solar facial, ya que esta es la parte más expuesta al sol y así estás más seguro mientras vas por la calle. 

Si bien estos son los principales errores que cometemos con el uso de crema solar, no debemos olvidar usar protección adicional cuando vamos a pasar mucho tiempo expuestos al sol, desde usar una gorra o sombrero, hasta gafas de sol con protección UV y ropa especializada, incluso usar una sombrilla pueden hacer una gran diferencia. Entre otras de las medidas, que podemos aplicar para reducir el daño del sol, están el evitar la exposición durante las horas centrales del día, mantenernos hidratados y procurar siempre una sombra para nuestro resguardo. 

Con estas sencillas medidas, aplicadas en nuestra rutina y convertidas en hábitos para toda la familia, podrás cuidar la salud de tu piel y disfrutar del sol con seguridad y precaución.