Última actualización: 20.11.19

 

Cuando hablamos de aceite de coco vemos que es uno de los remedios naturales más útiles para el cuidado de los dientes y las encías, porque tiene muchas propiedades y un gran efecto curativo contra infecciones, gracias a su alto contenido de ácido láurico, por lo que cada vez son más las personas que lo utilizan a nivel mundial.

 

Hay quienes consideran que este aceite tiene mejor acción que un dentífrico convencional, porque es completamente natural, ya que no cuenta en su composición con ningún elemento químico como el flúor, que pueda resultar dañino para el organismo, siendo altamente eficaz en el control de las bacterias en las encías y dientes, por lo que es ideal en los tratamientos para prevenir las infecciones dentro de nuestra boca. 

 

Poder para prevenir infecciones dentales

Uno de los usos más conocidos de este tipo de aceite es para prevención y tratamiento en problemas dentales, tales como la caries, las infecciones bucales y la gingivitis. Este poder curativo se debe al alto contenido de ácido láurico que viene incorporado dentro de este aceite, siendo muy efectivo en el tratamiento de la higiene bucal.

En este sentido, es de acotar que, si bien se trata de un producto que pudiera tener una gran cantidad de grasa, es perfecto para la aceleración metabólica en el organismo, siendo muy usado como alimento en la dieta diaria, pero también puede ser empleado en la piel.

 

Propiedades terapéuticas del aceite de coco

Además de ser empleado como una fuente de alimento, con el aceite de coco se pueden tratar diferentes problemas en tu cuerpo, ya sea en el cabello, piel, boca u otros, debido a sus muchas propiedades sanadoras y terapéuticas, entre las que destacamos las siguientes:

El aceite de coco es un buen remedio para blanquear el esmalte de los dientes sin ocasionar daños a la estructura, así como también es un gran ayudante en la prevención del sarro. Se puede utilizar para combatir las infecciones causadas por bacterias, tales como la caries, además, sirve como desinflamante de las encías, previniendo el sangrado.

Así que lo recomendable es utilizar el mejor aceite de coco del momento (Aquí puedes encontrar unas opciones para comprar), siempre que sea virgen extra, porque es el que posee la calidad máxima para aplicarlo en el tratamiento de los problemas bucales que hemos mencionado.

Ten en cuenta, que se trata de un aceite que suele solidificarse cuando se encuentra a unos 23ºC de temperatura aproximadamente, o con niveles más altos, aunque cuando lo introduces en tu boca se derrite y vuelve a su estado original.

 

 

Combate la bacteria Streptococcus mutans 

En el caso del aceite de coco, muchas personas lo utilizan como dentífrico debido a su poderosa acción para combatir bacterias y gérmenes causantes del daño en los dientes, como es el caso de la bacteria Streptococcus mutans.

Algunos expertos en higiene bucal hicieron unas investigaciones para probar la efectividad del aceite de coco, usándolo contra la mencionada bacteria, que es la causante de la placa dental y de la caries. Entre los resultados obtenidos en esa investigación, los expertos señalaron que este aceite es altamente efectivo y actúa de forma poderosa para matar estas bacterias que están acumuladas en la cavidad bucal.

También consideraron que se debería utilizar en las pastas dentales y enjuagues como un ingrediente activo, dada su efectividad en proveer una capa protectora contra las bacterias, lo que ayudaría notablemente en la reducción de la tasa poblacional con altos índices de caries dental.

Otro hallazgo interesante que arrojó el resultado de estos estudios, es la efectividad que mostró este aceite contra el hongo vaginal conocido como Candida albicans, causante del flujo vaginal, picazón, ardor al orinar y dolor en las mujeres, quedando demostrado que es un producto apto para combatir problemas infecciosos causados por bacterias y virus, además de ser perfecto para cuidar el cabello y la piel.

 

Como un dentífrico convencional

Una forma fácil de conservar una buena higiene bucal y sin infecciones, es con el uso de dentífricos libres de químicos que podrían alterar nuestro pH en las glándulas salivales y, a largo plazo, afectar nuestra salud, siendo ideal el uso de elementos naturales, tales como sustancias con aceites vegetales, esencias, carbón vegetal, arcilla, entre otros.

Si deseas beneficiarte del aceite de coco en el cuidado de tus dientes, puedes crear tu propia pasta dental en casa utilizando este producto como ingrediente activo principal, o puedes alternar su uso con un dentífrico convencional, vale decir, usando un día el aceite de coco y al día siguiente pasta dental, de manera que puedas disfrutar de los efectos de ambos productos en tu higiene bucal.

En el caso de la pasta casera para tus dientes, puedes usar 30 gramos de aceite de coco y 3 cucharadas de bicarbonato de sodio, mezclar ambos productos en un recipiente hasta obtener una mezcla homogénea con una textura parecida a la crema dental comercial.

Con esta crema puedes cepillar tus dientes como normalmente lo haces, mientras te ayuda a neutralizar el mal aliento, a blanquear los dientes manchados o amarillentos, a reducir el riesgo de gingivitis, gracias a su efecto antimicrobiano. Además, tendrás un fresco aroma a coco y una gran sensación de limpieza en tu boca.

 

 

Para enjuagues bucales

Otro beneficio interesante que puedes aprovechar del aceite de coco es su efectividad en el tratamiento de infecciones dentales, empleando dos sencillos pasos, enjuagues por la mañana y cepillado con dentífrico, los cuales deberás realizar todos los días para que puedas percibir los resultados y tener una buena salud dental.

Antiguamente, se utilizaban los enjuagues bucales con aceite vegetal como ayudante en el sistema digestivo y en la higiene de la boca. Como dijimos anteriormente, debes usar el aceite de coco extra virgen porque es el que tiene más poder antibacteriano.

Con estos enjuagues realizas una limpieza más profunda a tu boca, se equilibra el tracto digestivo, elimina el sarro, mejora tu aliento y se alivia el dolor ocasionado por la inflamación de las encías, eliminando las bacterias y toxinas de forma más fácil y segura, sin alterar nuestro pH bucal.