Última actualización: 29.01.23

 

El aseo diario es una sana costumbre que nos permite eliminar los malos olores corporales, evitar infecciones y algunos problemas de salud; siempre y cuando se realice adecuadamente. En este sentido, si mantienes hábitos de aseo poco recomendados o incorrectos, la higiene podría ser una enemiga y llegar a disminuir las defensas del organismo.

 

 

Usa el jabón moderadamente en tu cuerpo

En las regiones donde hace calor y la transpiración es frecuente, es aconsejable la ducha diaria. No obstante, aunque ducharse no es dañino, los expertos recomiendan no excederse con el uso del jabón. En este sentido, si ya te has bañado y enjabonado y necesitas volver a ducharte el mismo día, hacerlo solo con agua será suficiente. Esto se debe a que podrías retirar el manto graso que protege la piel, por lo que el uso de un guante (sin jabón) para eliminar el sudor y la mínima suciedad, es una buena opción. Además, utiliza jabones con un PH moderado.

 

No exageres con la limpieza de tu cabello

Al igual que con el cuerpo, el cuero cabelludo debe asearse de manera discreta y ligera, evitando las limpiezas agresivas y las enjabonadas repetidas; basta una vez para dejar tu pelo y cuero cabelludo limpio. En el caso de presentar patologías como la caspa, enjabona por 3 minutos. En todo caso, el uso de jabones para el pelo debe estar recomendado específicamente por el fabricante, ya que existen productos formulados especialmente para este fin.

 

Haz frente a las infecciones con tus manos limpias

De acuerdo a muchas campañas sanitarias y a los expertos en higiene, las manos podrían contener gérmenes, virus, bacterias y cualquier microorganismo patógeno capaz de enfermarnos; por lo que es fundamental el uso del jabón para eliminar estos agentes infecciosos. Lo más aconsejable es lavarse con un jabón desinfectante o antibacteriano antes de cada comida, al manipular alimentos, después de tocar un animal o un objeto sucio, tras ir al sanitario o al sonarse la nariz. Para un correcto lavado de manos, no basta con que dejes correr el agua, deberás quitarte los anillos, usar agua tibia y enjabonarte durante un minuto y luego secar correctamente.

 

Presta atención a tus uñas y a los hongos

Tanto los pies, como las uñas son zonas vulnerables a sufrir infecciones por hongos. Por esto, debes prestar atención a cualquier síntoma y hacerte con un buen jabón que ataque esta infección desagradable. Lo recomendable en estos casos es mantener una adecuada higiene, lavando tus pies a diario con jabón y secándolos muy bien, a fin de evitar cualquier humedad entre los dedos.

 

No dejes de lado el cuidado de tu zona íntima

Los genitales tanto del hombre como de la mujer, deben lavarse con jabones neutros y especialmente pensados para esta delicada área del cuerpo; sin embargo, no debes abusar de su uso y no debes obsesionarse con la limpieza. Procura realizar el aseo diario de una manera razonable y con mesura. Así mismo, es aconsejable repetir la limpieza de tu zona íntima cada vez que tengas relaciones sexuales.

 

 

 

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