Última actualización: 12.11.19

 

Para algunas personas lavar su cabello sin champú, ya es algo totalmente normal y lo que antes era un ritual de limpieza donde se usaban hasta tres productos comerciales, ahora es algo simple; ya que solo se necesita de algunos elementos naturales para tener una melena fuerte, sana y hermosa.

 

El método no-poo es una forma natural de lavar el cabello, sin necesidad de utilizar ni champú ni acondicionador. Se basa en la idea de que los productos fabricados para el cuidado del cabello, contienen una gran cantidad de sustancias químicas que podrían ser dañinas para nuestra salud. Aunque se encargan de eliminar el sudor y la suciedad presente en cuero cabelludo y en el cabello, lo cierto es que también arrastra con todos los aceites indispensables que favorecen la hidratación de la fibra capilar.

De acuerdo a esta tendencia que está marcando pauta y que cada vez cuenta con más seguidores, al lavar nuestro cabello con champú generamos un círculo vicioso que termina estropeando nuestra melena. La gran mayoría de champús comerciales incluyen entre sus ingredientes un elemento sintético que suele irritar el cuero cabelludo, nos referimos a los sulfatos, los cuales eliminan la humectación natural y dejan el cabello desprovisto de sus aceites.

Cuando lavamos nuestro cabello, este queda seco y maltratado y la única forma de arreglarlo, es utilizando algún producto acondicionador que reemplace los aceites naturales con sustancias manufacturadas. Así mismo, al quedar el cuero cabelludo sin grasa, este se ve en la necesidad de producir más, por lo que nos vemos obligados a lavar el cabello con más frecuencia.

Frente a esto, el método no-poo ofrece una limpieza del cabello sin champú. Aunque existen diversas formas de hacerlo, la más utilizada por los seguidores de esta tendencia, es hacerlo con bicarbonato de sodio y como enjuague, se usa vinagre de manzana. El bicarbonato, no causa irritación y limpia sin eliminar el sebo natural.

 

 

Conoce del caso de Lucy Aitken Read

Lucy Aitken Read es una madre británica activista que está en contra del uso del champú. Es escritora de blogs y columnista de la famosa revista Cosmopolitan, en la que aporta sus conocimientos de cosmética natural. Para Lucy, el champú dejó de existir en su vida desde hace 7 años y asegura que hoy en día tiene el cabello más sano, fuerte y brillante que nunca.

Lucy decidió dejar de lavar su pelo con champú en enero del 2012 y durante todo este tiempo se ha mantenido firme en su convicción de anti champú. Aunque inicialmente tomó esta decisión por varios motivos, siendo el principal el ahorro de dinero; lo cierto es que luego de saber de la cantidad de químicos a los que estamos expuestos con el uso de champús comerciales, el tema del ahorro ya no fue tan importante.

Indistintamente que sea el mejor champú (En este enlace puedes encontrar algunas opciones de compra), a fin de evitar el contacto con las sustancias carcinógenas presentes en muchas marcas, esta activista simplificó su estilo de vida y decidió optar por otras alternativas, como sumarse a la tendencia no-poo para mantener su cabello limpio. Lo que llevo a Lucy a querer investigar y a cambiar radicalmente su posición, fue un artículo científico en el cual fueron dados a conocer los resultados de un estudio en el cual se concluye, que cada día las mujeres pueden poner hasta 515 sustancias químicas en su cuerpo; muchas de ellas desconocidas y altamente peligrosas para la salud.

Es usual ver a muchas mujeres que utilizan diariamente entre dos o tres productos para el cabello, unos para el lavado, algunos para desenredar y otros para nutrir la fibra capilar; por lo que además del riesgo en salud, el tema del ahorro es un aspecto que no puede dejarse de lado. Según analistas en economía, para el año 2014 el desembolso total en productos para el cuidado del cabello fue de aproximadamente 38 millones de dólares anuales y con un crecimiento del 7% cada año. Lo que podría repercutir significativamente en el presupuesto de cualquier persona.

 

 

Llegó la hora del cambio

En vista de estos hechos relevantes, Aitken Read tomó una determinación: no volvería a usar un champú en toda su vida. Aunque los tres primeros meses fueron críticos para la apariencia estética de su pelo, los dos siguientes comenzaron a mostrar signos de mejoría y ahora, esta mujer luce una larga cabellera pelirroja fuerte y saludable, con un aspecto que nada tiene que enviar a cualquier otro cabello sano. ¿Cómo la mantiene así? Simplemente se lava con agua cada ocho o quince días y cada once días se aplica un huevo, como tratamiento nutritivo.

Así mismo, su cabello no presenta mal olor y su cuero cabelludo ha logrado obtener un óptimo balance con respecto al nivel de sebo, por lo que su pelo no se ensucia con facilidad. Aunque ella comenzó hacer esta rutina por su cuenta y sin ayuda de nadie, hoy en día ofrece su blog Lulastic.co.uk. para que todos aquellos que se están iniciando en esta tendencia, cuenten con el apoyo necesario y pueden aclarar todas sus dudas.

Además, Lucy no solo escribe en su blog, también es escritora y recientemente ha publicado su libro “Pelo feliz: La guía ideal para dejar el champú”, donde comparte todo su conocimiento y experiencia personal para lograr un cabello saludable sin el uso de productos químicos. El libro ha sido un éxito de ventas en Amazon y próximamente tendremos la edición en español.

 

El cambio radical de Claudia Siu

La nicaragüense Claudia Siu es también adepta del método “no poo”, su inspiración en esta tendencia fue principalmente por motivos de salud; ya que le resulta alarmante la cantidad de perturbadores endocrinos que están presentes en los champús convencionales, por lo que Claudia ha dejado de lado el uso del champú desde hace más de 3 años.

Hoy en día la rutina de limpieza capilar de Siu no solo incluye agua, como lo hace Lucy, esta nicaragüense utiliza para el lavado de su pelo, una solución de bicarbonato de sodio y como enjuague, vinagre de sidra en agua. Así mismo, ha considerado la importancia de reducir de alguna manera el impacto ambiental; ya que para aclarar el cabello del efecto del champú, se necesita gran cantidad de agua y este desecho va a parar a los ríos, a los cultivos e incluso al consumo humano.