Última actualización: 20.11.19

 

La primera vez que te topas con una copa menstrual piensas que se trata de un invento inútil para las mujeres, pero a pesar de parecerte un raro objeto, puede ser que te sientas curiosa. Si te ha pasado por la cabeza la idea de experimentar con este dispositivo te explicamos más acerca de él. Quizá sea justo lo que buscas para olvidarte de algunas incomodidades durante tu período menstrual.

 

Si te has sentido cansada de utilizar tampones, las toallas femeninas no terminan de satisfacer tus necesidades y te da curiosidad conocer más de este dispositivo, quizá sea el momento de experimentar con algo nuevo. Para muchas mujeres este artilugio ha logrado resolver aspectos negativos de los otros métodos comunes y tiene una vida útil de hasta 10 años.

Para comenzar a hablar de este invento que ha revolucionado el mundo en la higiene íntima de la mujer y en la salud sexual, tenemos que reconocer que su uso sirve para estrechar tu relación con tus genitales y con tu sexualidad, aún cuando la menstruación sigue siendo un tema tabú. Así que si quieres usar la copa menstrual, aquí te damos buenas razones para que te decidas por esta alternativa.

 

Un invento que data del siglo XIX

Las primeras copas menstruales aparecieron durante el siglo XIX, cuando la vida que se permitía a las mujeres era bastante restringida y no se le daba importancia a la higiene íntima ni a la salud sexual femenina. La menstruación en esos tiempos era tabú y las mujeres tenían muchos mitos que atemorizaban ese proceso biológico.

Pero tuvimos que esperar hasta la década de los años 1930 para ver la primera copa menstrual, patentada por la norteamericana Leona W. Chalmers, donde básicamente la copa era un pequeño recipiente elaborado con material de caucho vulcanizado, pero tenía un tamaño muy grande, con un material muy duro y pesado, quizá esas fueron las razones por las que este aparato dejó de fabricarse en el año 1963, justo cuando se creó la empresa Tampax, la fabricante de tampones más conocida a nivel mundial, quedando olvidado el uso de este dispositivo menstrual.

Pero en el año 1987, reapareció en la industria de productos femeninos la copa menstrual, de la mano de la empresa The Keeper, como una alternativa más ecológica que las compresas y tampones desechables. Esta nueva versión se fabricó con material de látex, con un formato reutilizable y con dos diferentes  tamaños.

Desde entonces, encontrarás en el mercado las mejores marcas de copas menstruales, como es el caso de Mooncup, empresa que diseñó una copa a base de silicona quirúrgica de gran calidad, con una textura suave y ofreciendo mayor seguridad para el cuerpo, resultando una buena alternativa frente a las diferentes alergias que ocasiona el látex en el cuerpo femenino. Actualmente, te sorprenderá la cantidad de empresas que ofrecen copas menstruales de silicona con distintas funcionalidades y tamaños.

 

 

Razones para probar

Es importante que las mujeres dejemos a un lado el tabú respecto a nuestra menstruación, para concienciar a la sociedad sobre nuestro ciclo femenino, las prácticas de protección y sobre cuáles preferimos. Ahora bien, siendo los tampones y compresas preferidos por una aplastante mayoría de féminas, no obstante, el uso de la copa cada vez toma más terreno, cambiando la forma de pensar de las mujeres respeto a su período menstrual.

En este sentido, debes saber que, según datos de la empresa de higiene Intimina, cerca de un 13% de la población femenina se ha decantado por usar la copa menstrual, como un método alternativo y sostenible para proteger al cuerpo, siendo más usado en el grupo de mujeres con edades entre 18 y 25 años.

Pero es que la copa es súper cómoda, ya que te ofrece alrededor de 12 horas de libertad plena sin tener que cambiarte, sin riesgos de derrames y es imperceptible cuando la llevas puesta. Su diseño permite que puedas dormir sin miedo de manchar las sábanas y si usas la talla correcta, colocada adecuadamente, ni la sentirás.

Incluso puedes tener una jornada completa sin vaciarla constantemente, pero claro está que esto dependerá si el flujo es abundante o no, así como del modelo y el tamaño de la copa. Si no sabes qué copa menstrual comprar porque tienes dudas respecto a cuál es la talla adecuada para ti, en las descripciones de estos productos puedes revisar la información con fundamento en diferentes factores, tales como la edad, si has tenido un parto natural, tu cérvix, entre otros.

Otra de las ventajas de este producto, es que gracias a su material de fabricación, es reutilizable, por lo que al culminar cada período menstrual debes higienizar este instrumento, lavando con un jabón íntimo y abundante agua, hierve por unos minutos la copa para esterilizar y la guardas hasta tu próxima regla.

Asimismo, durante ese período que te dura el sangrado, debes vaciar la copa, enjuagar y colocarla de nuevo en tu vagina. Si no cuentas con agua para lavarla, no te preocupes, puedes usar un pedazo de papel sanitario para limpiarla y volver a colocarla, hasta que puedas limpiarla en tu casa. Para el caso de situaciones en baños públicos, puedes usar una copa autovaciable, como el modelo Eureka! Cup ofrecido por Sensual Intim, donde no tienes que sacar la copa para vaciarla.

 

 

Copa menstrual y relaciones sexuales

Pero no dejes de investigar sobre las novedades en copas menstruales, pues algunos modelos han sido diseñados para que puedas tener relaciones sexiuales durante su uso, como es el caso del modelo de Intimina llamado Ziggy Cup, la única copa que puedes usar y tener relaciones sexuales sin sentir molestias, por ser segura y cómoda. Este modelo es casi perfecto si no quieres que se enteren que te encuentras en tus días rojos, o si te genera algún inconveniente tener relaciones sexuales cuando tienes tu período.

No obstante, es importante saber que si bien esta copa tiene un diseño parecido a un diafragma o dispositivo anticonceptivo, no te va a proteger de un embarazo, siendo recomendable que tomes previsiones al respecto, así como tampoco te va a proteger contra las enfermedades venéreas.