Última actualización: 20.05.24

 

Mostrar ante los demás unas manos bien cuidadas, habla mucho de ti, de tu aspecto y de tu cuidado personal.

Pero si además, llevas tus uñas perfectamente pintadas, tus manos podrían ser el foco de atención para atraer miradas.

Por esto, te ofrecemos unos sencillos consejos para utilizar correctamente un esmalte de uñas.

 

Prepara tus manos o pies

Es fundamental antes de aplicar el esmalte, que te hagas una adecuada limpieza.

Deberás limpiar los restos de piel acumulada en la cutícula de las uñas y en el caso de los pies, eliminar las células muertas en los talones y la planta de pie.

Así mismo, deberás cortar el exceso de uña y lijar convenientemente. 

Considera el uso de lámparas para el secado

Si tu esmalte es del tipo gel permanente o semipermanente, deberás contar con una lámpara de secado UV o LED, según sea el caso.

Lo importante es que conozcas su funcionamiento y sigas las recomendaciones de uso dadas por el fabricante, a fin de evitar cualquier inconveniente.

 

Aplica correctamente según el esmalte

Ante todo, sacude el bote del esmalte a fin de agitar el color y compactar todos sus pigmentos para conseguir un tono uniforme.

Para los esmaltes en gel permanentes o semipermanentes, deberás aplicar primeramente una capa de base coat y dejar secar bajo la lámpara el tiempo indicado por la marca.

Luego aplica una capa de color y repite el secado; según el producto, podrás aplicar otra capa de color y volver a secar con lámpara.

Para finalizar, se recomienda el uso del Top Coat, el cual sella y proporciona mayor duración del color.

Cuando se trata de esmaltes tradicionales, igualmente se recomienda aplicar primeramente una base, luego el color (una o dos capas) y finalizar con el acabado de tu preferencia.

Para estos esmaltes no necesitas lámpara, ya que es una pintura que seca al aire libre.

 

 

Limpia el sobrante y toma precauciones

Para que la manicura quede perfecta no basta con aplicar el color correctamente, deberás limpiar todo el contorno de la uña del sobrante de pintura; esto podrás hacerlo con un quitaesmalte y un algodón o con un palillo de naranjo.

Además, es importante que evites el contacto del esmalte con la piel o con los ojos y si observas algún enrojecimiento, deberás dejar de usar el producto inmediatamente.

 

Ten cuidado con los cambios constante de color

Los expertos aconsejan no cambiar de color constantemente. Esto se debe a que los esmaltes utilizan pigmentos que colorean la uña y que podrían debilitarla.

Por esto, si ves tus uñas amarillas, déjalas unos días sin pintura y mantenlas hidratadas.

Además, el cambio de color implica el uso de quitaesmalte y muchos de estos productos contienen acetona en sus componentes, lo que podría causar quemaduras y pigmentación en la uña.

Por esto, utiliza un removedor libre de este compuesto.

 

 

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