Última actualización: 20.11.19

 

Últimamente se ha popularizado en el mundo de la cosmética el nombre “agua micelar”, y ha resonado con tanta fuerza que este nuevo producto se ha convertido en uno de los aliados principales en el sector de la estética y el maquillaje. Esto se debe a que es un “todo en uno”, diseñado para la limpiar el rostro de las mujeres, cuidando las diferentes capas de la piel. 

 

El agua micelar es adecuada para aquella mujer que no le alcanza el tiempo para una rutina de limpieza larga y se resiste a privarse de ello. Este producto es capaz de quitar el maquillaje, hidratando y tonificando la piel de una manera muy práctica. Nunca antes la rutina de quitar el maquillaje había sido tan fácil y agradable, dejando una sensación de limpieza única que puedes percibir y que tu piel agradecerá.

Aunque muchas mujeres han puesto en duda su efectiva acción, usar el agua micelar de forma correcta es mejor que utilizar otros cosméticos que no ayudan a mejorar efectivamente la piel del rostro. Este producto combina de manera eficiente las cualidades químicas de las micelas y las propiedades del aceite de argán u otros aceites esenciales, para neutralizar las impurezas del rostro con suaves movimientos, que permiten la regeneración de las capas de la piel a la vez que la hidratan.

Ha sido tanto el impacto del agua micelar que más de un 85% de las mujeres en el mundo limpian diariamente la piel de su rostro con este producto. Pero, ¿de qué está hecha el agua micelar?

 

Un poco de ciencia

El agua micelar es un compuesto a base de micelas: un conglomerado de moléculas que forman una de las fases de los coloides y por lo que se vuelven insolubles en el agua, atrayendo de esta manera el sebo y la suciedad del rostro, encerrando estas partículas para eliminarlas a través del líquido. Es así que las soluciones micelares  realizan una limpieza profunda, logrando hidratar y tonificar la piel simultáneamente.

Cuando se habla de ahorrar dinero, el agua micelar sustituye de manera efectiva a una gran parte de productos dedicados a la limpieza de la piel. Este cosmético sirve para todo tipo de piel que se desee desmaquillar y es un buen sustituto del tónico, ya que mejora la acción de éste eficientemente sin resecar la piel, dejándola sedosa y brillante. 

Además, es especialmente útil cuando se trata de pieles delicadas porque no las maltrata, ya que no contiene alcohol, ni otros ácidos o sales derivadas de estos compuestos.

Por otra parte, también es de gran utilidad para pieles grasas y aquellas con presencia de acné, pues al ser un producto libre de bases oleicas mantendrá la piel con acné libre de residuos y proporcionará un secado más rápido. 

Para una piel que se resiste a la limpieza del maquillaje, existe el agua micelar bifásica que funcionan muy bien ante el maquillaje a prueba de agua: su fórmula a base de agua micelar se mezcla con una base de aceite, produciendo un producto muy eficaz que deja tu piel suave y tersa, además de limpia.

 

 

Aplicación fácil y rápida

Lo mejor del agua micelar es que puede ser usada en las primeras horas de la mañana con el propósito de eliminar los restos de grasa que hayan quedado o producido en el transcurso de la noche durante el descanso, tonificando el rostro y preparándolo para el maquillaje del día. También se puede usar en la noche para limpiar los diferentes residuos de maquillaje y suciedad que se produjeron a lo largo de un día de trabajo. 

Pero, si te gusta más andar al natural y no usar maquillaje, este producto también es útil para ti, porque ayuda a eliminar las impurezas depositadas durante el día, hidratando la piel y manteniéndola suave y limpia, por lo que es una opción muy versátil y con la ventaja de que hay tal cantidad de marcas y costes, que seguramente podrás encontrar la mejor agua micelar (Si pulsas aquí, encuentras varios productos para elegir) para tu tipo de cutis y presupuesto.

La aplicación del agua micelar es muy sencilla, se toma un disco de algodón al cual se le añade el producto y se pasa por el rostro con movimientos circulares las veces que consideres necesario, no se debe arrastrar el algodón por encima ni a lo largo de la piel, porque en lugar de eliminar la suciedad y el sebo, lo que haces es extender las impurezas. Solo con ligeros movimientos circulares se facilitará la activación de las micelas y eliminarás la suciedad.

En definitiva, la limpieza que se realiza con el agua micelar es simplemente satisfactoria. Hay quienes le añaden algunos ingredientes como aceites, esencias o glicerina con la finalidad de una limpieza más profunda. 

 

 

Agua micelar: todo en uno

Muchas mujeres se preguntan ¿por qué el agua micelar es mejor que otros productos desmaquillantes? Y es que cada producto que quita o elimina el maquillaje, está especializado para esa finalidad. En cambio, el agua micelar actúa eficientemente en cualquier tipo de piel, maquillada o no, ofreciendo una sensación de limpieza que no se compara con las leches limpiadoras, las cuales dejan una sensación oleosa que no le gusta a muchas mujeres ni es recomendada para las pieles con acné. Igualmente pasa con los productos para quitar el maquillaje a base de gel, que en muchos casos resecan algunas zonas de rostro, así como con las toallitas.

De la misma manera, los productos a base de jabón tienden a alterar el pH de la piel, dejando unos niveles muy superiores a los normales debido a los residuos alcalinos, y en consecuencia, no eliminan el maquillaje eficientemente, ni tampoco el sebo en su totalidad. Lo mejor es limpiar cuidadosamente dejado que la piel respire y dándole a la dermis el tiempo necesario para que pueda absorber el producto de acuerdo a su capacidad, beneficiando de esta manera su correcta hidratación.

 

Otros beneficios

Mucho se ha dicho que este producto también sirve para el tratamiento del cuero cabelludo. Claro está que aunque tengas la mejor agua micelar del mundo, esta no es la más indicada para usar en el cabello. Sin embargo, el mundo de la belleza está aplicando la acción de las micelas en diversos ámbitos y hasta se han incluido en fórmulas de champús y otros tratamientos capilares, consiguiendo excelentes resultados que se evidencian en un cabello bien limpio, brillante, sedoso y revitalizado.