Última actualización: 26.02.24

 

Muchos son los padres que se preocupan por ayudar a que sus hijos alcancen la máxima estatura posible. En este sentido, existe un gran abanico de opciones que pueden ayudar a lograr este objetivo. Las acciones son, en su mayoría, bastante sencillas; por lo que, en realidad, los padres tienen un papel protagónico en el crecimiento de sus hijos.

La baja estatura es para muchas personas motivo de incomodidad y un aspecto que repercute en su autoestima. En especial, cuando las personas alrededor tienen una estatura promedio alta. En este sentido, quienes tienen hijos pequeños se preguntan con frecuencia ¿qué hacer para crecer más? o ¿cómo se puede ser más alto?.

Lo cierto es que, cuando se ha llegado a la edad adulta, a menos que la persona se someta a algún tipo de cirugía estética, no hay manera de incrementar la estatura. Sin embargo, en el caso de los niños y los adolescentes, son muchos los recursos que se tienen a mano para ayudarles a sumar más centímetros y, lo mejor de todo, es que, en la mayoría de los casos, se trata de pequeñas acciones diarias que no implican demasiados esfuerzos.

En las siguientes líneas explicaremos cuáles son los principales aspectos que están directamente relacionados con el crecimiento en los niños, descubriremos cuáles son los alimentos que ayudan a crecer de estatura y conoceremos otros factores que no se deben pasar por alto.

 

Factores que contribuyen en la estatura final

 

Genética y factores ambientales

Se estima que alrededor del 70% de los factores que inciden en la estatura humana son de tipo genético. Si bien estos factores son inamovibles y no se pueden alterar, aún queda un 30% de factores ambientales que se pueden trabajar y también juegan un papel muy importante cuando se trata de alcanzar una mayor estatura. A estos últimos es a los que nos debemos enfocar como padres, promoviendo día a día su cumplimiento.

 

Dieta para crecer más en estatura 

El crecimiento es un proceso biológico en el que se involucran macronutrientes esenciales y otras sustancias, las cuales el cuerpo incorpora desde el exterior para desarrollar la estructura ósea y muscular que ayudará en el crecimiento. La forma de contribuir con nuestro organismo en este aspecto es, en primer lugar, a través de la ingesta de una dieta adecuada.

En términos generales, la dieta de un niño debe ser diversa y rica en alimentos de alto valor nutricional. Siendo así, la ingesta de vegetales y frutas frescas será lo que aporte una gran cantidad de vitaminas y nutrientes que potencian el crecimiento, permitiendo que el cuerpo genere un mayor número de células. Se debe poner especial énfasis en ingerir vegetales de hojas verdes, debido a su alto contenido de calcio y otros nutrientes esenciales. De igual forma, es importante ofrecer a los niños alimentos ricos en proteínas, como lácteos, huevos, carnes magras y pescado, puesto que ayudan a la formación de los músculos, entre otras cosas.

 

Suplementación de vitaminas y otras sustancias

Existen ciertos padecimientos que pueden afectar a los niños que están en pleno desarrollo, en cuyos casos la producción de hormona del crecimiento se ve afectada. Si esto llegase a ocurrir, es necesario que un médico recomiende un suplemento que evite deficiencias. Asimismo, una revisión médica de rutina puede ayudar a detectar la falta de otras vitaminas, como la D, que promueve la salud de los huesos, ya que tendrán un papel protagónico para lograr una estatura más elevada.

 

Hábitos de sueño saludables

Dormir es una necesidad de todo ser humano, pero cuando hablamos de crecimiento se convierte en un tema de gran relevancia. Es durante los ciclos de sueño cuando la hormona del crecimiento se produce en el cuerpo y se desencadenan otros procesos relacionados. Por este motivo, respetar la cantidad de horas que un infante debe dormir es prioritario. Recordemos que, según los expertos, los niños y preadolescentes deben dormir entre 9 y 11 horas diarias, para que el cerebro entre en acción y desencadene todos los procesos que de acuerdo a la edad del individuo se deben realizar. Además, es importante que durante esas horas se alcance una buena calidad de sueño, que implique fases de sueño profundo.

Actividades recreativas y ejercicio

Las células óseas se pueden estimular por medio de la actividad física frecuente. En este sentido, el juego es el medio ideal para lograr que los niños estén en constante movimiento. Además, el ejercicio también tonifica los músculos, les ayuda a oxigenarse y, por ende, a mantenerse listos para crecer. Por otro lado, el ejercicio en los niños también está directamente asociado con la producción de hormona del crecimiento, por lo que no debe dejarse de lado.

 

Cuidar la postura

El correcto desarrollo del esqueleto está asociado a la adquisición de buenos hábitos de postura. Con esto nos referimos a que se debe buscar que el niño no se encorve y logre desarrollar una buena higiene postural. Para ayudar a que las actividades diarias se realicen correctamente se pueden buscar escritorios ergonómicos, almohadas adecuadas para dormir y, de ser necesario, algún aparato ortopédico que ayude a corregir errores posturales. Cabe señalar, que en muchas ocasiones, una mala postura puede ser síntoma de un músculo que no tiene suficiente fuerza, en cuyo caso, se pueden realizar ejercicios que ayuden a tonificarlo para que pueda cumplir con su función.

 

Conclusión

Como hemos podido observar, una buena parte de los factores que inciden en la estatura del ser humano pueden alterarse, tanto de forma positiva como negativa. Si deseamos que nuestros hijos logren desarrollarse por completo, sin que nada se convierta en un freno para ello, es necesario vigilar constantemente las actividades que realizan y su alimentación diaria.

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